No, aún no es Domingo de Ramos. Y aunque el dulce aroma del incienso que
nos invita a entrar en la Parroquia de San Julián nos transporta a una tarde de
domingo donde esperamos veros atravesar el dintel de la puerta para rezar junto
a Vosotros por las calles de nuestra Sevilla, hoy no es ese día. Hoy nos toca acercarnos a Ti, Madre.
Presentarnos en el altar mayor donde te encontramos con tu manto azul y plata
tan conocido por nosotros.
A tu izquierda, tu Hijo crucificado en la
Cruz, motivo por el cual lloras sin consuelo y un puñal atraviesa tu corazón. No podemos verte llorar, no de esa forma.
Déjanos enjugar tus lágrimas con nuestro pañuelo igual que tu eres calma para
nuestro desazón con tu delicado pañuelo que ahora sostienes en tu mano.
Permítenos acercarnos como cada año a
besar tu bendita mano y así poder tenerte a escasos centímetros para que nos
concedas el privilegio de rezarte como sabemos.
Usted, permítanos guiarle a través de
estas imágenes por el Besamano de María Santísima de la Hiniesta Dolorosa si no
tuvo la ocasión de poder ir.
En su mente sonará la obra del maestro
Farfán con la marcha "La Estrella Sublime".
La galería fotográfica ya la ponemos
nosotros.
















