SEVILLA | Cautivo Trinitario

Tus ojos esmeralda nos guían hasta la Parroquia que tan bien nos conocemos y que en tantas ocasiones hemos visitado buscando Tu consuelo. Hoy venimos a reunirnos junto a Ti y darte ese deseado beso en tus manos cautivas. Cautivo Trinitario, que no podemos verte amarrado, Padre. Ni aunque fuera por redimir nuestros pecados queremos verte de esa forma.



Anhelamos, algún día, quitarte el yugo que rodea tu cuerpo al igual que Tú nos despojas de todas aquellas malas ataduras que acontecen en nuestras vidas. Un resplandor a tu espalda nos indica que ahí, justo en ese altar, está el Divino Redentor y, a tu lado, dos ángeles sostienen dos puntos de luz que se nos antoja el camino de luz que Tú siempre nos marcas.
A tus pies, flores frescas, un aroma que en conjunción con el incienso nos endulzan esta cita.

Déjenos acercarles a estos bellos momentos a través de esta galería fotográfica.

Disfruten.