Caminando por la
calle Verónica ya se va notando un olor en el ambiente que todos conocemos, un
olor a canela y clavo que nos transporta a una Madrugá con la que, con la luna llena como testigo,
encaminamos nuestros pasos hasta el Santuario de la Hermandad de los Gitanos. En esta ocasión se nos presenta la imagen
de la Virgen de las Angustias Coronada en su devoto Besamanos.Baja desde su camarín para acercarse a
todos los devotos sevillanos que acudimos en estas fechas para besar su mano y,
de esta forma con su pañuelo, poder
paliar todos y cada uno de los problemas que acontecen en nuestras vidas.





