SEVILLA | Sevilla, Cautiva de Ti

Primer lunes de Cuaresma. Tarde soleada sin apenas nubes en el cielo. Temperatura agradable que nos invitaba a pasear por Sevilla. Pero teníamos una cita especial todos los sevillanos y sevillanas. El rezo del Vía Crucis organizado por el Consejo de Hermandades y Cofradías. Este año lo presidías Tú, Padre. Jesús Cautivo ante Pilatos. Qué bonito día para que Sevilla estuviera contigo arropándote desde tu salida de Santa Marina.

En esta jornada no existían distinción entre Hermandades, edades, sexo, condición...
Y lo más importante, no existía distinción entre barrios.
¿Qué importa ser de centro o de periferia? ¿Acaso no somos todos devotos de tu Grandioso Poder, Padre?

No. En este lunes no había cabida para ningún tipo de disparidad.
Todos, en conjunto, con el rezo de un Solemne Vía Crucis presidido por Ti, Cautivo.




Cuánto ejemplo de unión pudimos contemplar en cada una de las calles por donde Tu Divino Paso anduvo.
Detalles preciosos quedarán en nuestra retina, como por ejemplo, Tu llegada al convento de  Santa Ángela. Allí las vistes a ellas. Esas mujeres de Dios con voces angelicales que nos recordaron a todos los presentes, una vez más, qué es la fraternidad y cuál es el verdadero significado de Hermandad.

Nadie quería perderse tan importante acontecimiento. Arropado por tus 560 hermanos y hermanas que portaban cirios, recorriste las calles más céntricas de la ciudad de tus amores.
No dejabas indiferente. ¿Qué tienes, Cautivo? No sólo eras Tú el que lloraba en la tarde-noche de un lunes de Cuaresma. Lágrimas resbalaban por la cara cuando pasabas. Lágrimas de alegría, añoranza, pena, dolor. Bueno, Tú eso lo sabes ya mejor que nadie. Tu llegada a la Catedral, ay, hasta la mismísima Giralda repicó sus campanas al verte entrar por la puerta de Palos bajo la atenta mirada de todos los presentes.

El cielo te acompañó, el clima te acompañó, los rayos de sol acariciaron Tu Bello Rostro, tus devotos y devotas te acompañaron, tus más allegados fieles te acompañaron, tu barrio te acompañó...tu Sevilla te acompañó. Hispalis te debía esta jornada por el Vía Crucis frustrado del 2013 y como dice el dicho popular "Todo pasa por algo. Si algo no pudo ser es porque debe ocurrir algo mejor"

¿Sabes una cosa, Padre? En el primer lunes de Cuaresma. La Muy Noble,  Muy Leal, Muy Heroica, Invicta y Mariana Ciudad de Sevilla se rindió a tus pies, Cautivo.