SEVILLA | Sentencia de Madrugá

Arco Glorioso que atravesamos para llegar hasta nuestra Basílica. En estos días las obras irrumpen en la antesala de tu dintel pero que no nos importa eso. Ansiosos aceleramos nuestro caminar para reunirnos junto a Ti.

Cada primer viernes del mes rezamos en oración y, con devoción, besamos tu mano pero estos días nos reverenciamos ante nuestro Padre y besamos su Bendito Pie. Candoroso andar que cada Madrugá recorre las calles de Sevilla bajo una luna llena que se regocija en un cielo oscuro cubierto de un manto de estrellas que brillan sin cesar.


Allí nos esperas, Señor, bajo la atenta mirada de tu Madre. Bajo la mirada cándida de la Esperanza, Nuestra Esperanza.
Porque como bien reza el dicho popular "Una Madre siempre está pendiente de su Hijo"
Vestida de hebrea para el tiempo Cuaresmal llora al ver cómo una injusta sentencia recae sobre su amado Hijo.

Qué bella estampa. Que bello recuerdo quedará grabado en nuestra mente, o mejor dicho, en nuestro corazón.
Sentenciado Tú ante Pilatos y sentenciados nosotros a profesarte devoción cada vez que admiremos tu semblante.
Tenerte tan cerca es lo que nos mantiene con la Esperanza un ratito más.

Déjenos acercarle a esos momentos para que usted también pueda vivirlos a través de esta galería fotográfica.


Disfruten.