En esta jornada visitamos la Iglesia de
San Juan de la Palma para verte a Ti. Te encontramos a los pies del altar mayor
bajo la atenta mirada de Ella, de María.
En tus manos sostienes a tu hijo niño
vestido de un color carmesí y mirando tu sereno rostro. Coronados ambos de plata esperabais el
beso de todos los devotos y devotas que acudimos a tan fascinante convocatoria. Una media luna a tus pies es testigo de
todas y cada una de las promesas, ruegos y agradecimientos que tus hijos
postran a tus plantas, Señora.
Los ángeles que te sostienen son fieles testigos de todos aquellos ojos que, embelesados, se atrevieron a mirarte. El resplandor de estrellas que te rodea nos marca el camino de luz por el cual tu nos guías en cada uno de nuestros amaneceres. El manto bordado, protector de tus fieles.
A través de esta
galería fotográfica, déjenos acercarle a Ella en su devoto besamano.







