SEVILLA | Anhelo de Sábado Santo

En tus brazos descansa tu Hijo tras una injusta condena en la cruz. ¿Cuánto dolor puede albergar el corazón y el rostro de una madre? Cada vez que te vemos nos podemos llegar a hacer una idea de todo lo que sufriste. El corazón de oro atravesado por puñales es el perfecto símbolo de tan terrible dolor.

En tu rostro, 6 lágrimas lo recorren. Y, a pesar de todo, siempre estás dispuesta a escucharnos cada vez que acudimos a tí, a seguir recogiendo las lágrimas de todos tus hijos e hijas y a darnos paz a nuestra alma cada vez que vemos zozobrar los cimientos de nuestras vidas.



Cuán grande es tu corazón, Señora, para albergar tu dolor y el nuestro. Con cariño sostienes la cabeza de tu Hijo al igual que nos sostienes a nosotros. Un suave pañuelo donde se apoya Él. Un suave pañuelo donde enjugamos nuestras lágrimas. A los pies de la cruz os hallamos y a los pies de tu Hijo y de ti estaremos, nosotros, por siempre.

Si no pudieron acudir a este magnífico Besamano déjenos que les acerquemos a esos momentos a través de esta galería fotográfica.

Disfruten.