Cautivo te presentas ante nosotros. Maniatado y en el más profundo de los
Silencios, Padre mío. A tu espalda, una cruz de carey erguida
vaticinando cual será tu cruel destino.
Tu semblante sereno, golpeado, ajado y
maltratado por todos aquellos que osaron dictar sentencia sobre Ti. Tus manos atadas que no hacen sino
recordarnos cuánto dolor y sufrimiento tuviste que pasar en esos días, todo por
nuestra salvación.
Venimos en estos días de Cuaresma para
celebrar un Solemne besapiés con el que nos notamos más cerca de tu Divina
Presencia. Redentor y Protector de nuestro corazón,
protégenos como siempre lo haces.
Al igual que Tú cargas con el peso de una
cruz, ayúdanos y enséñanos a cargar con el peso de nuestras particulares
cruces. Todos esos problemas que en nuestro día a día nos agobian y preocupan. Se nuestro descanso, nuestra calma en
estos mares donde zozobramos y nuestro guía cuando notemos que la oscuridad nos
rodea.
Ustedes, déjenos acercarles en esta
galería de imágenes a Nuestro Padre Jesús Nazareno en su Devoto Besapie.
Disfruten.