SEVILLA | Luz y Salud de Sevilla

Hoy nos ponemos ante Ti y bajo la atenta mirada de la madre que por siempre nos acuna con su atenta mirada. Hoy nos sentimos testigos de aquella mañana en la que expiraste y diste tu vida por nosotros. A nuestra izquierda, Ella. Delante, Tú.
¿Qué más podemos pedir?




¿Tú? Con un reguero de sangre que mancha el paño de pureza anudado a tu cintura.
¿Ella? Arropada con un manto negro bordado con hilo de oro sosteniendo un pañuelo de dolor.
¿Tú? Cuerpo sin vida, vejado y maltratado. Clavos que perforan tus pies y manos y que te unen a la cruz hasta el momento de tu resurrección.
¿Ella? Puñal de oro clavado hasta el corazón. Lágrimas de pesar que jamás tendrán consuelo.
¿Y nosotros? Bueno, nosotros acudimos como cada Cuaresma a contemplaros para hacernos más llevadera la espera y por qué no decirlo, confesaros nuestras alegrías y penas.

Si no pudieron acercarse en estos días al Besamano y Besapié de Madre e Hijo, déjenos mostrárselo a través de esta galería fotográfica.

Disfruten.