Señor mío de la Esperanza.
Otro año más aquí me tienes. Se acabaron
mis pesares, durante al menos este ratito, desde que he cruzado el dintel de la
parroquia.
Aquí te tengo, frente a mí, con esa
túnica medio despojada. Deja tan sólo ver tu hombro presagiando
que en un futuro oscuro y no muy lejano cargarás con tu cruz de camino a tu
injusta condena de muerte. Una lágrima recorre tu mejilla al igual
que nosotros, ante tu presencia entre sollozo, admiramos tu bella hechura.
Una zancada que no teme a la adversidad
que se le presenta.
Una zancada de Esperanza.
Ayúdanos, mi Señor, a parecernos a Ti en estos momentos de zozobra e incertidumbre. No nos abandones nunca al igual que nosotros no te abandonaremos jamás. Padre maniatado que guardas nuestra alma permítenos seguir disfrutándote cada Cuaresma antes de nuestro día grande en el cual profesas la Fe por las calles de tu ciudad.
Ayúdanos, mi Señor, a parecernos a Ti en estos momentos de zozobra e incertidumbre. No nos abandones nunca al igual que nosotros no te abandonaremos jamás. Padre maniatado que guardas nuestra alma permítenos seguir disfrutándote cada Cuaresma antes de nuestro día grande en el cual profesas la Fe por las calles de tu ciudad.
Permítanos acercarle al Devoto Besamano
de Nuestro Padre Jesús de la Esperanza
en el Puente Cedrón a través de esta galería de imágenes. Nosotros ponemos las fotografías y
ustedes el sentimiento.






