SEVILLA | Madre Cigarrera

Por la orillita del río vamos buscando tu Capilla. Allí, presidiendo el altar mayor te encontramos, Madre. Engalanada de negro y blanco y coronada de plata. Un puñal atraviesa de la misma forma tu tocado y tu corazón. En tu mano, un delicado pañuelo. Y tu otra mano expuesta en Solemne y Devoto Besamano. Aguardando paciente nuestra llegada como cada Cuaresma.

Qué lejos se nos antoja la tarde del Jueves Santo pero aún se nos antoja más lejana el día en que Sevilla te proclame Reina tras tu Coronación. Para nosotros siempre has sido la Reina que guardaba nuestro corazón pero en este año, Dios mediante, serás coronada de estrellas.



Hoy venimos a confortarnos con tu presencia y a pedirte, una vez más, que seas el consuelo de nuestras lágrimas, la guía de nuestros pasos y la protectora de nuestras almas. Nos atrevemos a besar tu mano mientras elevamos una oración. Madre, acuérdate de aquellos que nos faltan y que siempre venían a verte junto a nosotros. Ahora están contigo pero qué falta nos hacen aquí abajo...

Madre Cigarrera, Ruega por nosotros.

Si no tuvieron ocasión de asistir al Besamano en honor a María Santísima de la Victoria, nosotros le transportamos a esos días a través de estas instantáneas.


Disfruten.