Hace unos días
veníamos a Besar la Bendita Mano de Madre y hoy terminamos este mes de febrero
igual que lo empezamos, acudiendo a la Iglesia Parroquial de San Nicolás de
Bari. Febrero que
conjuga de forma perfecta el Alfa y la Omega. Nos enlaza a los todos vuestros
hijas e hijas con vosotros dos.
Ahí estabas, Señor mío, aguardando
nuestra llegada. Presidiendo el altar donde apenas unas semanas se encontraba
Ella.Esa túnica tallada que es reconocida por
todos los que te profesan devoción era alumbrada por unos cirios que se nos
antojaban unas atalayas que alumbraban tu hermosa faz.
Nos quedamos sin palabras ante tu hechura
y como siempre, ante tu presencia, elevamos una oración de la mano de aquellos
que nos presentaron ante Ti, siendo unos niños.
Qué efímeros es nuestro andar pero Tú,
Padre, siempre perdurarás.
Déjenos acercarle a esos días de Besapié
a través de esta galería fotográfica.






