SEVILLA | Madrugá de Calvario

Dos hachones te custodian. Y, entre, candelabros de luz te encontramos omnipotente crucificado en la cruz. Dos escalones de mármol guardados por una alfombra roja nos separa de besar tu Divino pie. Al alzar nuestra mirada ahí te encontramos, esa cara tan familiar que desde chicos hemos observado embelesados. Un monte de flores que sostienen la cruz donde te mortificaron. Las flores crecen bajo tus pies al igual que nosotros hemos crecido bajo tu atenta presencia.





Aún guardamos en nuestra memoria todas y cada una de las veces que hemos ido a visitarte siendo unos niños y niñas, cuántas veces hemos corrido por las naves de la Magdalena. Cuántas veces nuestros mayores nos decían que aquella frase que tanto nos gustaba "Vamos a ver al Señor". Cuántas madrugadas en brazos de nuestros hemos preguntado, inocentes, que por qué estabas en la cruz.

Tantos recuerdos y vivencias. Y las que nos quedan por vivir.

Déjenos acercarles las memorias que nosotros tenemos a través de esta galería fotográfica.

Disfruten.