La tarde de un jueves 26 de abril se
vestía de azul y plata para la salida de la Santísima Virgen de la Hiniesta
Coronada.
El tiempo de Glorias comenzaba y, a pesar
de ser un día laborable, nadie quiso perderse esta cita contigo, Madre.
Sevilla se vistió con sus mejores galas
para acompañarte hasta la Iglesia del Sagrario donde permanecerás hasta la
llegada de la Celebración del Corpus Christi donde presidirás el altar
llenándolo con tu grandeza.
En tu ausencia, el Altar Mayor de San
Julián quedará presidido por tu Hijo mientras Tú, querida Madre, esperas la
llegada de todos tus hijos en hijas en el centro de la ciudad Hispalense.
Cuanta expectación a tu salida, cuantas
almas peregrinas que no te dejaron sola hasta que concluiste tu recorrido.
Los sones de la Sociedad Filarmónica
Nuestra Señora del Carmen de Salteras marcó la armonía de tu paso pero sin
dudarlo nos quedamos con el sonido celestial de esas pequeñas campanitas tuyas,
Señora.
Santo y Seña de Madre.
Sonido a modo de guía en nuestro largo
caminar.
Déjenos que le acerquemos a tan
extraordinario acontecimiento a través de esta galería fotográfica.










