Hoy venimos a rezarte de la forma en que
sabemos. Hoy, Tú, nos recibes más cerca de lo que
acostumbramos a tenerte. Al entrar en tu parroquia te vemos
presidiendo el altar en una posición semi elevada. Desde esa perspectiva
podemos admirar cada uno de los detalles que conforman tu Divino rostro pero
después de tantas visitas y después de tantas oraciones nos conocemos tu tez
como la palma de nuestra mano.
A tu alrededor encontramos a los
angelitos de la Hermandad que son testigos de tu salida procesional durante la
jornada del Miércoles Santo. Nos llaman locos porque queremos
adelantar el tiempo y verte ya por las calles de Sevilla. Nos llaman locos por quedarnos extasiados
ante tu presencia sin apartar la vista. Bendita locura entonces...
En el día de hoy tenemos otra visita que
hacer. Desde la Iglesia Parroquial de San Vicente Mártir encaminamos nuestro
paso hasta la Iglesia de San Román y Santa Catalina. Allí te encontramos a Ti, Santísimo
Cristo de la Exaltación pero no donde te esperábamos. Nos recibes en la capilla
lateral del altar. Curiosa estampa verte ahí y a la Virgen
del Subterráneo en su altar de cultos en el Altar Mayor.
Al acercarnos a la capilla donde
aguardas, sereno, el olor a iris morados con rosas rojas endulza la estancia en
conjunto con el incensario ubicado en un rinconcito. Alumbrado con numerosos candelabros
labrados en plata nos acercamos a tus pies y, desde abajo, imploramos oración.
Déjenos acercarle a estos dos bellos
momentos a través de esta galería fotográfica.








