Te encontramos presidiendo el Altar
Mayor, sencillo, no necesitas más. A tus pies, unos cuantos claveles rojos
acompañan a un exquisito exorno floral. ¿Tú? Con tu mirada serena sin, por el
momento, el peso de la cruz. Un cíngulo de oro rodea tu cuerpo, túnica
lisa. Padre, tan humilde como siempre. Tú, todo lo llenas con tu Divina
presencia.
Permítenos acercarnos a Ti y mostrarte nuestra devoción como cada Cuaresma. A pocas semanas nos encontramos de poder repartir Paz y Victoria por las calles Sevillanas siendo, como primer testigo, tu querido barrio. Déjenos hacerles la espera de un Domingo de Ramos más corta con esta galería fotográfica del besapiés del Señor de la Victoria.